‘El joven Sherlock’, ‘Elle’, la precuela de ‘Gomorra’ o ‘NCIS: Origins’ tratan de aprovechar sus exitosas marcas con las historias juveniles de sus protagonistas
Aunque no muchos la recuerden, en 2013 la televisión estadounidense trató de replicar el éxito de Sexo en Nueva York con una serie protagonizada por Carrie Bradshaw. No había sexo, ni palabras malsonantes (era en abierto) ni nada de lo que hizo popular y rompedora a la serie de HBO cuyo triunfo precisamente residía en la edad de sus protagonistas.
com/cultura/2012/03/27/television/1332861899_360558.html" data-link-track-dtm=""> The Carrie Diaries era una serie de instituto y romances que aprovechaba a esta versión juvenil de la protagonista para responder a preguntas que la audiencia nunca se había hecho. Duró dos temporadas y 26 episodios, y nunca justificó su creación. Unos 13 años después, las series siguen, sin embargo, obsesionadas con rejuvenecer a sus iconos de ficción.
Una de las grandes apuestas de Amazon Prime Video para comenzar este año, por ejemplo, será El joven Sherlock (estreno el 4 de marzo), donde Guy Ritchie rejuvenece su versión adrenalínica del astuto detective británico, al que llevó al cine en dos ocasiones. Pero la enésima interpretación de Holmes, en la universidad de Oxford a los 19 años, antes de ser el famoso investigador y sin Watson, no es la última versión lozana que presentará este año la plataforma empeñada en estos momentos en atraer al público juvenil con franquicias como Maxton Hall, Gen V y El verano que nos enamoramos. El 1 de julio le seguirá Elle, precuela de Una rubia muy legal que lleva a su protagonista, como a Carrie Bradshaw, a la secundaria de los años noventa antes de convertirse en esa mujer segura de sí misma a la que hizo trascender en cine Reese Witherspoon.






