El director de la GSMA defiende la presencia de empresas israelíes en el congreso, en el que no habrá compañías rusas
Hace 20 años John Hoffman (Míchigan, 69 años) no se habría podido hacer una foto en un móvil desplegable y posar con ella para el retrato de la entrevista, pero en 20 años todo ha cambiado a una velocidad de vértigo, y lo de las fotos ya es solo una anécdota. El director de GSMA, la patronal de la industria de los móviles que organiza el congreso MWC en Barcelona —empieza este lunes y terminará el jueves,
r-a-mas-de-100000-visitantes.html" data-link-track-dtm="">con la previsión de congregar a más de 100.000 visitantes— ha sido un espectador privilegiado de todos estos cambios, y también de los que ha habido en la capital catalana. Afronta un MWC mucho más tranquilo que en años anteriores, marcados por el procés y por huelgas de todo tipo. Este año, la única huelga convocada, la de los maquinistas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, se ha desactivado este viernes. Pero el salón nunca evita las polémicas, y esta edición viene marcada por la presencia de empresas israelíes, que GSMA acoge pese a la ruptura de relaciones de Barcelona con Israel y pese a las investigaciones internacionales por genocidio en la guerra de Gaza.











