La cancelación de vuelos por el conflicto impide la llegada de congresistas a un salón marcado por la seguridad
En las primeras horas del primer día del Mobile World Congress (MWC) lo habitual es no poder caminar con facilidad entre la muchedumbre de congresistas desplazados a Barcelona. Pero este lunes hay bastante más espacio para pasear, debido probablemente a las dificultades de muchos asistentes para llegar, a causa de las cancelaciones de vuelos por la guerra desatada en Oriente Próximo tras el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán el sábado. El MWC, que se celebra en la capital catalana desde este lunes hasta el jueves, y que esperaba reunir a más de 110.000 congresistas, es un escaparate para las últimas innovaciones tecnológicas en telefonía, inteligencia artificial, robótica o gestión de datos. Pero también es un escaparate para los principales líderes mundiales del mundo de la política y de la empresa. Estos días, mientras con un ojo se maravillan con las últimas novedades técnicas, con el otro están pendientes de Irán.
El MWC reunirá en su vigésima edición en Barcelona a más de 2.900 empresas expositoras. El presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, ha calificado de “pequeño” el impacto que pueden tener las cancelaciones de vuelos en esta edición, ya que la mayoría de los asistentes llegaron durante el fin de semana a Barcelona. Sin embargo, varias actividades previstas en el MWC ya han sido canceladas a causa del conflicto en Oriente Próximo. Por ejemplo, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha cancelado su participación en el congreso debido a que el Ejecutivo comunitario ha convocado una reunión extraordinaria. Varios otros encuentros agendados para la jornada, como por ejemplo dos reuniones en el stand de Telefónica, no se celebrarán o se harán con otros participantes diferentes a los previamente anunciados.









