Al haber pisos más pequeños hace falta sitio para guardar enseres: estos espacios han aumentado un 68% en cinco años y se acercan a los 100 euros de media al mes de alquiler

En la ciudad donde cada centímetro cuadrado se paga a precio del oro, el último filón inmobiliario no tiene ni ventanas, ni baño, ni cocina, ni salón. Es el trastero, convertido en el último grito entre los activos más codiciados. Estos espacios han aumentado un 68% en los últimos cinco años, según datos de 2025 del Grupo Tecnitasa. Se alquilan por unos 100 euros al mes de med...

ia: los más baratos cuestan 25 euros (1 metro cuadrado), mientras que los lujosos se ofertan por hasta 380 euros mensuales, según el comparador web Trasterola.

La razón principal de este auge es sencilla: las viviendas son cada vez más pequeñas y los alquileres, más caros. En este escenario, cada centímetro cuadrado es valioso y esto significa, en muchos casos, que la ropa de invierno, el equipamiento deportivo o la bicicleta no caben todo a la vez en un piso. La solución: alquilar un trastero para guardar aquello que ya no tiene hueco en los hogares.

Lo sabe bien Marta Cárdena, de 55 años, que explica que después de su divorcio y, ante el elevado precio de los alquileres en Madrid, tuvo que cambiar de zona y alquilar un piso más pequeño. “Vivo en 29 metros cuadrados y no tengo espacio ni para meter mi antiguo sofá, así que me tocó alquilar un trastero para guardar ahí la mitad de mi vida”.