“Es incomprensible que hayan pasado 20 años y no se haya avanzado nada”. La familia espera que el presidente de la Junta inste al PP a que vote a favor en el Congreso

El pasado lunes, la directora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Montserrat Torrija, remitía a las hermanas del Manuel José García Caparrós —el sindicalista de 18 años que murió asesinado por la Policía mientras participaba en las manifestaciones de los andaluces a favor de la autonomía plena el 4 de diciembre de 1977 en Málaga— una carta en la que denegaba su condición de víctima del terrorismo. Para ellas, ese documento, cuyo adelanto por elDiario.es les ha molestado enormemente, s...

e ha convertido en “la carta de la vergüenza”. “La falta de empatía y corresponsabilidad para con las víctimas, como demuestra esa carta de contestación, lo hace más grave e inhumano”, han censurado Puri, Pepi y Loli, en una nota de prensa que han publicado con motivo de la rueda de prensa que han ofrecido este viernes en Málaga en la esquina donde su hermano fue abatido por una bala disparada por un miembro de la policía armada.

“Si el problema es la ley en la que no encaja, entonces, cambien la ley. Es incomprensible que hayan pasado 20 años y no se haya avanzado nada”, explica a este diario Loli García Caparrós. La familia del joven lleva, de la mano de la Asociación Andaluza de Víctimas de la Transición, todo ese tiempo peleando con las administraciones para que tanto su hermano, como otras personas que fallecieron a manos de la policía armada en los años inmediatamente posteriores a la muerte del dictador Francisco Franco, sean reconocidas como víctimas del terrorismo. “Ya está bien de palmaditas en la espalda”, se queja Joaquín Recio, vocal de la entidad, a este diario.