Las asociaciones reivindicaban ese servicio público ante el vacío administrativo con el que toparon las víctimas de los atentados del 17-A

La Generalitat ha resucitado, 13 años después de su cierre, la oficina de atención a las víctimas del terrorismo. La consejera de Interior, Núria Parlon, presenta este viernes un servicio que las asociaciones de víctimas llevaban años reclamando después de que el expresidente de la Generalitat Artur Mas lo clausurara en 2012 como parte de la política de austeridad desatada tras la crisis económica. La falta de apoyo de la Administración se puso en evidencia ante los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, que costaron la vida a 16 personas y dejaron casi 500 afectados, entre personas heridas y con secuelas psicológicas. Las víctimas se han sentido desatendidas por el Estado y por la Generalitat, tal como reconoció la sentencia judicial de los atentados, y solo la iniciativa voluntariosa de particulares les brindó apoyo cuando más lo necesitaban.

La nueva oficina, bautizada con el nombre de Servei d’Atenció i Suport a les persones Afectades pel Terrorisme (SASPAT) tiene como objetivo dar una “respuesta institucional clara” a las necesidades de las personas afectadas por el terrorismo, que “han de hacer frente a menudo a procesos de recuperación complejos que se pueden prolongar durante años”, según el acta de presentación del evento que se celebrará este viernes en el Departamento de Interior, y que asistirán expertos en terrorismo, además de víctimas y familiares.