La Fiscalía, en un juicio que comienza este lunes, reclama 12 años de prisión por la agresión mortal ocurrida en 2024

El vallisoletano Sergio Delgado tenía 32 años cuando murió de un puñetazo “por ser de Valladolid” mientras se encontraba en Burgos celebrando una despedida de soltero. Sucedió en la noche del 24 de febrero de 2024 en una zona de fiesta de la capital burgalesa cuando, sin mediar provocación o discu...

sión, José Luis N.I., de 23 años, le dio un puñetazo en la cara al conocer que procedía de Valladolid en un contexto de rivalidad social y deportiva entre ambas ciudades. El impacto fue tan grave que Delgado murió. El implicado fue detenido y pasó a prisión provisional. El juicio comienza este lunes 2 de febrero con 12 años de cárcel solicitados por la Fiscalía por homicidio y 20 reclamados por la familia por asesinato. Los allegados han rememorado al fallecido estos días previos al encuentro con el juez y el jurado popular. Piden “justicia real”, “que nunca más se repita”, y recuerdan que la víctima no discutió con nadie aquella noche ni provocó al atacante, que declarará el viernes 6.

La hermana y los padres de Delgado convocaron la pasada semana una rueda de prensa para leer un comunicado y rememorar la figura del difunto. En medio de una gran emoción, exigieron que “se haga justicia real; una justicia que reconozca la gravedad de los hechos, que valore la vida humana por encima de todo y que sea ejemplo para nuestra sociedad”. El mensaje lo leyó la hermana del vallisoletano, quien “un día salió a disfrutar de una despedida de soltero con sus amigos y no volvió a casa”. “Fue víctima de un golpe violento y gratuito que acabó con su vida de manera inmediata y, en parte, también acabó con la nuestra, porque nunca más volveremos a ser los mismos. Sergio no discutió con nadie esa noche, ni ninguna otra. Mi hermano siempre veía lo bueno de la gente y nunca pensaría que algo así pudiera pasar. Solo estaba feliz con sus amigos y, de la nada, le arrebataron la vida para siempre”, señaló. La investigación policial y el relato de los testigos acreditaron que el sospechoso golpeó a Delgado sin provocación o trifulca alguna en cuanto supo que era de Valladolid, ciudad con la que existe una rivalidad histórica, social y deportiva. El individuo estaba vinculado a grupos radicales de extrema izquierda del Burgos Club de Fútbol.