El burgalés, de 23 años en el momento del golpe mortal, niega recordar la causa del puñetazo y desliza que quizá se pudo sentir ofendido

José Luis N. niega recordar por qué le dio un puñetazo, cuando tenía 23 años, al vallisoletano Sergio Delgado, de 32, el 24 de febrero de 2024 en el que acabó con su vida. Los testigos y la investigación han corroborado esta semana en sede judicial que el acusado agredió a la víctima “por ser de Valladolid”, al recibir una respuesta afirmativa a su pregunta de “¿Eres de Pucela?”. El procesado ha admitido el golpe, que lo tiene en prisión provisional desde entonces, y ha desgranado aquellas horas después del suceso con imprecisiones respecto a lo declarado cuando fue arrestado. Menos detalle muestra para informar sobre por qué lo agredió. “El último recuerdo que tengo es ‘este chico de qué va”, ha asegurado, deslizando una posible ofensa del agredido, aunque nadie más de los citados ha aludido a una conducta provocativa o violenta de Delgado. El burgalés ha lamentado los hechos entre lágrimas: “Ese puñetazo es la peor decisión que he tomado en mi vida”.

El implicado ha intervenido ante el juez este jueves, en el interrogatorio correspondiente, y este viernes en su turno de última palabra. “Me gustaría dirigirme a la familia de Sergio Delgado”, ha comenzado, rogando la “oportunidad” de pedirles perdón y expresarles su “arrepentimiento”, si bien el padre y la madre de la víctima abandonaron la sala antes de sus palabras y solo quedaba la hermana. “Haría lo que fuese, daría mi vida por devolverles a su hijo”, ha sostenido entre lágrimas, achacando los hechos a un “impulso” que no debió ocurrir y que no le deseaba a nadie lo acontecido. La Fiscalía le reclama 14 años de prisión por homicidio contra los 20 de la defensa de la familia, por asesinato. El victimario ha expresado su arrepentimiento entre lágrimas y ha sostenido que los conocimientos en artes marciales que se le imputan no se corresponden con la realidad, pues alega que iba a ese gimnasio pero no se entrenaba en ellas, algo que ha ratificado el instructor del centro.