El rebote de la mujer de Tejero tras el fracaso del golpe de Estado provoca risa, pero sus ideas dan escalofríos

Antonio Tejero, el teniente coronel de la Guardia Civil que intentó dar un golpe de Estado el 23-F, falleció este miércoles, precisamente el día en que todo el país hablaba de él porque el Gobierno desclasificó los documentos relativos a esa jornada de 1981. Entre los papeles del 23-F se leen informes del servicio se...

creto donde se admite que seis de sus agentes estuvieron implicados, documentos manuscritos intervenidos a militares en los que se asegura que uno de los errores cometidos durante el asalto fue “dejar al Borbón libre” y donde hablan de Juan Carlos I como un “objetivo a batir y anular”, también hay esquemas de la planificación del golpe, fechado en noviembre de 1980, en los que se organizan operaciones civiles, militares o mixtas; y hay relatos y transcripciones de lo que pasó en la sede de RTVE, en el Palacio de la Zarzuela o incluso en la casa de Antonio Tejero, donde estaba su mujer, Carmen Díez Pereira.

Las transcripciones de las llamadas que hizo la esposa de Tejero la noche del intento de golpe de Estado reflejan la desesperación de la mujer por contactar con su marido, que en ese momento se encontraba en el interior del Congreso, y su desamparo y enfado al darse cuenta de que los militares lo habían dejado atrás y el golpe no había salido adelante: “Es que no hay forma humana de que yo pueda hablar con él [por Tejero] por teléfono, ¿no?”, ruega la mujer en una conversación.