El banco apunta a pagar casi medio euro por acción en 2028, pero las recompras de títulos bajarán sobre el récord actual de 3.500 millones
El aumento del dividendo es una de las claves del nuevo plan estratégico del Banco Santander, el mayor de la eurozona. La entidad espera duplicar el dividendo en efectivo al final del periodo actual, en 2028, para lo que combinará un cambio en el reparto de la retribución al accionista con un aumento del resultado neto. Así, el banco, que ha aprobado el pago de 24 céntimos por acción con cargo a 2025, espera abonar 48 céntimos con cargo a 2028. En total, la entidad ha desembolsado 3.500 millones de euros que, según estos cálculos, serán 7.000 dentro de tres años.
Para el accionista, esto supondrá una rentabilidad por dividendo del 4%, aunque para obtenerla tendrá que esperar tres años. Actualmente el banco paga un 2%, la cifra más baja de los últimos años (excluyendo el parón de la pandemia), porque el aumento de la retribución no ha podido acompasarse con la fuerte subida en Bolsa de la entidad, que casi ha triplicado su precio en tres años. En este plazo, el del último plan estratégico, el 2023-2025, el banco aumentó el dividendo en efectivo un 70%, desde los 0,142 euros por acción hasta los 0,24 correspondientes al año 2025.







