El mercado observa la rentabilidad de la avalancha de movimientos corporativos en banca española. El Santander sube un 7% desde que el pasado 1 de julio acordó la adquisición del negocio británico del Sabadell, una operación con la que espera aflorar 400 millones de libras (460 millones de euros) en ganancias y crear el tercer mayor banco del país. Por el contrario, la cifra es en torno a la mitad de los 850 millones a los que aspiraba el BBVA con la adquisición del Sabadell en un principio, sin descontar el efecto de las condiciones a la operación impuestas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y, fundamentalmente, el Gobierno.
El Santander apunta en una presentación a inversores que esta cifra de sinergias supone un 50% de los costes actuales de la enseña del banco en el país y un 13% de la base de costes conjunta. Los asociados a la transacción ascienden a los 520 millones de libras (600 millones de euros), lo que supone 1,3 veces la cifra de sinergias.
La entidad espera aflorar todas estas ganancias para 2028. Entre las palancas para lograrlo cita una racionalización de la red comercial y en la estructura, reducción de duplicidades organizativas, renegociaciones de contratos o eficiencias de sedes. Espera recortar los gastos de todo el negocio de 3.300 millones de libras (4.000 millones de euros), en suma de los dos bancos, a 2.700 millones de libras (3.100 millones de euros) para 2028, entre un 17% y un 20% de la base total de costes. De esa reducción de unos 900 millones, 75 corresponden a costes de inversión, 100 millones a sedes, otros 100 millones en tecnología y 125 en propiedades.






