Consumo busca convalidar el decreto que permite limitar las subidas de hoteles o vuelos tras inundaciones o incendios. Los consumidores apoyan la norma, cuya aprobación no está garantizada
El Ministerio de Consumo aprobó a principios de febrero un decreto con un mecanismo para topar los precios en catástrofes climáticas como inundaciones, lluvias torrenciales o incendios, y también en graves accidentes como el de Adamuz. Ya lo ha puesto en práctica limitando durante nueve días los precios de los hoteles de 14 municipios afectados por las lluvias y ha constatado que, según sus datos, funciona. “Es una norma que permite actuar de forma urgente ante las cada vez más frecuentes emergencias climáticas”, explican fuentes del departamento de Pablo Bustinduy. Las asociaciones de consumidores creen que es una herramienta muy positiva y piden a los partidos que aprueben este jueves su convalidación en el Congreso, que no está garantizada.
Además de graves daños personales, este tipo de situaciones generan un aumento desbocado de las tarifas de ciertos servicios, como vuelos, coches de alquiler u hoteles. Fue lo que ocurrió, por ejemplo, tras la terrible dana de Valencia de 2024, o con los incendios de Galicia del año pasado, que cortaron la línea de alta velocidad Madrid-Galicia y conllevaron un alza de los precios de aviones y transportes alternativos. El Ejecutivo ya impulsó una modificación de la ley de defensa de los consumidores para hacer frente a estas cuestiones, pero se quedó corta porque se centra en los precios dinámicos y requiere de una declaración de emergencia de Protección Civil que no siempre encaja.







