El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de zonas afectadas por una emergencia (antigua calificación de zona catastrófica) para los territorios afectados por los incendios forestales y las inundaciones del pasado mes de junio. Esta calificación sirve para agilizar la respuesta del Ejecutivo en las zonas devastadas mediante ayudas directas y exenciones fiscales. El Gobierno ha anunciado además que trabaja en un futuro real decreto, al que no pone fecha, pero debería estar listo en los próximos meses, para subir las ayudas económicas para los damnificados de desastres naturales y otras emergencias que establece la normativa vigente, que se aprobó hace 20 años y en La Moncloa consideran desfasada.

“Estamos trabajando en una actualización de las cuantías, para que las ayudas se adecúen razonablemente, o más razonablemente, a los daños, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde la promulgación de ese real decreto”, ha explicado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras el Consejo de Ministros que ha aprobado la declaración de zonas afectadas gravemente por emergencias de protección civil, comúnmente conocida como zonas catastróficas en todas las comunidades autónomas salvo País Vasco como adelantó EL PAÍS. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha habilitado de este modo la vía para que puedan reclamar ayudas los damnificados por los 113 incendios forestales ―15 grandes fuegos siguen activos en Castilla y León (10), Asturias (3) y Galicia (2)― y las cinco emergencias por riadas e inundaciones que desde el 24 de junio se han registrado en el país. La intención del Gobierno es que las futuras ayudas tengan carácter retroactivo cuando estén aprobadas. Mientras tanto, se mantienen las cantidades aprobadas dos décadas atrás para la respuesta a la oleada de incendios e inundaciones en los últimos dos meses.