El Gobierno abordará este martes en el Consejo de Ministros la declaración de la zona catastrófica de áreas afectadas por los devastadores incendios de agosto. Pero no se quedará ahí. Prevé aprobar en bloque también ayudas para todos los territorios afectados por lo que considera que son los estragos de la emergencia climática: fuegos imposibles de controlar, inundaciones repentinas y crecidas.
Los zarpazos del cambio climático los últimos tres meses en casi toda España, en forma de incendios de sexta generación con perímetros de cientos de kilómetros pero también de inundaciones impensables en esta época del año, monopolizarán el primer Consejo de Ministros tras el parón del verano. El Ejecutivo declarará zonas afectadas gravemente por emergencias de protección civil, comúnmente conocida como zona catastrófica, las comunidades autónomas de Castilla y León, Galicia, Extremadura, Asturias, Andalucía, Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla-La Mancha, Cantabria, Aragón, Navarra, La Rioja, Canarias y Baleares. Es decir, todas salvo Euskadi y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, según avanzan fuentes gubernamentales a EL PAÍS.
El propósito de su aplicación será agilizar la respuesta del Ejecutivo central en las zonas devastadas mediante ayudas directas, exenciones fiscales y otras medidas para las decenas de miles de damnificados por los fuegos y crecidas que se han producido desde finales de junio. También se facilitarán los trámites burocráticos en los contratos de emergencia para que los municipios puedan acelerar las labores de reconstrucción. El Consejo de Ministros también aprobará, según varias fuentes del Ejecutivo, un real decreto con las directrices para los planes de prevención de incendios de las comunidades autónomas y ayuntamientos.







