Díaz Pache, portavoz en la Asamblea, ha logrado colocar a sus afines por delante del todopoderoso Alfonso Serrano
Los llaman Los Pancetas en los pasillos y a ellos no les ofende. De hecho, bromean con el término. Representan ya un clan en sí mismo dentro del círculo de poder que rodea a Isabel Díaz Ayuso. Y, ahora que han logrado ocupar una mejor posición en la estructura, no parecen dispuestos a permitir filtraciones.
Lo comanda Carlos Díaz-Pache, portavoz del partido en la Asamblea de Madrid. Un hombre de barba recortada y aspecto de ejecutivo con un discurso duro y formal. Pache y Ayuso se conocieron cuando ambos eran estrategas de comunicación de Esperanza Aguirre. Desde entonces mantienen una muy buena relación.
El PP ha aprovechado su crisis interna para reformar el grupo popular sin levantar muchas sospechas y no hay una sola persona consultada que no señale como beneficiado de estos cambios a Díaz-Pache. “Gana Pache, retrocede Alfonso Serrano”, resumen en Sol, donde han permanecido atentos a lo que ocurría en la Asamblea. Ahí emerge la figura de Serrano, secretario general del PP de Madrid, senador y personaje relevante en el partido, todopoderoso para muchos. Mantiene su vicepresidencia, pero tres fuentes consultadas muestran su extrañeza porque no ven la mano de Serrano detrás en estos cambios y lo interpretan como un avance de Los Pancetas en su terreno. El secretario general igualmente ha estado en el secreto, de acuerdo con gente de su confianza. Pasó todo el fin de semana trabajando en esto.






