Un estudio identifica variantes raras en un gen que se asocian con una disminución del consumo de tabaco

Hace décadas que la salud pública libra una batalla sin cuartel contra el tabaquismo. Fumar mata cada año a siete millones de personas en el mundo, se conocen al dedillo sus innumerables efectos nocivos, pero la adicción es tan poderosa que, una vez se empieza, dejarlo puede acabar siendo una odisea. Hay tratamientos para combatir el tabaquismo, pero las opciones terapéuticas son limitadas y la ciencia sigue buscando nuevas estrategias para ayudar a cortar esa dependencia que genera el hábito tabáquico. En este sentido, un estudio publicado este martes en la revista Nature Communications ha abierto un nuevo camino al descubrir unas variantes genéticas que predisponen a fumar menos. Los autores sugieren que este hallazgo podría servir como punto de partida para diseñar una nueva diana terapéutica.

“Hemos descubierto que las personas portadoras de mutaciones naturales raras en un gen llamado CHRNB3 tienden a fumar significativamente menos cigarrillos al día”, explican los autores principales del estudio, los genetistas Veera Rajagopa y Giovanni Coppola, en una respuesta por correo electrónico. El gen CHRNB3 codifica una proteína (la subunidad β3) que forma parte del receptor a través del cual la nicotina actúa en el cerebro. ”Encontramos esta asociación protectora de forma independiente en tres poblaciones diferentes: indígenas mexicanos, asiáticos orientales y europeos, lo que nos da una gran confianza en que el hallazgo tiene relevancia biológica”, subrayan estos científicos del Regeneron Genetic Center, un centro de investigación genómica de la farmacéutica Regeneron.