La Generalitat reabre el debate sobre si hay que incorporar el precio de los pisos en el IPC y propone un índice que lo incluye
La estadística busca cuantificar la realidad para poder adoptar las mejores decisiones. Y no siempre lo consigue. De los resultados del Índice de Precios al Consumo (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) dependen, nada menos, que decisiones como la fijación de los tipos de interés por parte del BCE, las negociaciones salariales o la subida de las pensiones. Sin embar...
go, ni los datos del INE ni de los servicios estadísticos europeos recogen la magnitud de uno de los gastos que más ahogan a los ciudadanos: la vivienda.
La Generalitat catalana ha elaborado una propuesta de indicador a la que ha tenido acceso EL PAÍS para complementar la inflación cuyos resultados son rotundos: el encarecimiento de la vivienda en la última década barre la mejora del poder adquisitivo. Hay un profundo malestar en todas las sociedades occidentales por la pérdida de poder adquisitivo en los años posteriores a la Gran Recesión. En España, la estadística oficial desmentía en parte esa sensación, se veían modestas mejoras. Pero con ese cambio metodológico la mejora de la renta disponible desaparecería por el alza de precios de la vivienda: los números respaldan ese malestar.







