Sería interesante armar un programa más allá de los actores concretos; identificar y construir agendas compartidas entre formaciones

Allí donde se juega la partida. No pretende ser un inicio pretencioso o provocativo. Si se lee políticamente el contexto, resulta evidente que solo puede frenarse la llegada de Vox al Gobierno del Estado y, por tanto, la consolidación de una deriva hacia la derecha radical, si se juega de manera inteligente en los espacios de la triangulación de izquierdas y plurinacional más allá del PSOE. Y esto tiene que ver con la articulación de proyectos, programas y liderazgos sólidos y creíbles, pero tamb...

ién con una buena estrategia electoral.

Ello no exime a los socialistas de hacer su trabajo. Toni Domènech da una pista. En su El eclipse de la fraternidad escribe que Azaña acierta en la alianza republicana-socialista en 1931: era la única posible en un contexto de importantes retos históricos. Eran necesarios avances emancipatorios radicales, yendo a la raíz de los problemas, tanto desde un punto de vista normativo (se gobierna para generar cambios) como instrumental (poder blindar el apoyo ciudadano al nuevo proyecto). Algo similar ocurre hoy.

Antes de entrar en materia, una cuestión previa. Resulta lógico que para algunos actores sea importante debatir de manera política (que no moral, no confundirse) si la batalla está ya de antemano perdida. Sin este punto de partida, las propuestas que están proliferando en la arena pública tendrían poco sentido. Conviene ir al inicio, deliberar más allá de las redes sociales, medios y actos públicos sobre el diagnóstico de la situación actual. Porque de este diagnóstico, derivaran procesos y concreciones.