Lo verdaderamente importante es adónde nos lleva el pacto y adónde nos lleva el enfrentamiento

En los últimos días se ha explicado con precisión la lógica que atraviesa la posición del Partido Socialista en la política española. Se ha señalado, con buenos argumentos, que existe una tensión estructural entre su capacidad para gobernar España y su rendimiento electoral en algunos territorios. El ...

PSOE estaría situado en la mejor posición en el eje izquierda derecha, en el que es el partido que más se parece a España. Por el contrario, estaría en la peor situación en el eje territorial: demasiado centralista en la periferia, poco centralista en el centro. De ahí, se dice, sus dificultades electorales. Pero conviene añadir algo más. El precio que paga el Partido Socialista por mantenerse en el Gobierno quizá sea el precio que necesariamente deba pagarse para que España pueda ser gobernada.

España es un país relativamente homogéneo en sus preferencias sociales. Existe un amplio consenso en torno a muchas políticas que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos: el empleo, los servicios públicos, los derechos civiles. En ese terreno, no resulta difícil encontrar puntos de encuentro ni construir mayorías. Pero hay otro plano en el que España no es homogénea, sino constitutivamente plural: el territorial.