La República Islámica intenta evitar que las ceremonias por las víctimas de la represión germinen en nuevas manifestaciones

Algo más de un mes después de que la República Islámica de Irán aplastara la última oleada de protestas al precio

lidad-de-la-represion-de-las-protestas-en-iran-en-cifras-de-3000-a-30000-muertos.html" data-link-track-dtm="">de al menos 7.000 muertos, según la ONG HRANA, una brecha ha empezado a abrirse en el muro de miedo que siguió a lo que muchos iraníes definen como “ríos de sangre” vertidos por el régimen. Este sábado, cientos de universitarios de la Universidad Tecnológica Sharif, en Teherán, se manifestaron contra las autoridades en el campus, según reflejan vídeos verificados por la BBC británica.

Esos futuros ingenieros no son los únicos estudiantes que están tratando de revivir las protestas en un momento de especial fragilidad del régimen islámico, sobre el que pende la espada de Damocles del enorme despliegue militar en Oriente Próximo de fuerzas de Estados Unidos, inédito desde la invasión de Irak, en 2003. La también politécnica Khajeh Nasir Toosi y la Universidad de Artes de Teherán, un complejo que alberga al menos siete facultades, han sido escenario de manifestaciones contra las autoridades este fin de semana, lectivo en Irán.