La investigación interna insta a definir “estándares de comportamiento” en el grupo del Congreso y otras instituciones
La investigación interna de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) sobre las denuncias por acoso laboral en el seno de la bancada del Congreso, la pasada legislatura, descarta expedientar a Pilar Vallugera. La diputada había sido señalada por varias compañeras del grupo parlamentario y hace un año se había reactivado el mecanismo de control interno. El informe final de la responsable de cumplimiento, la exalcaldesa de Sant Cugat Mireia Ingla, no ve necesario actuar a nivel disciplinario pero sí insta a crear protocolos en todos los grupos parlamentarios y municipales de ERC que definan “espacios de gestión de conflictos y estándares de comportamiento interno”.
Hace un año, la exdiputada Maria Dantas, que rompió el carnet y dejó la política, explicó a este diario varios episodios en que se sintió agredida verbalmente por Vallugera. Las situaciones, confirmadas por otros miembros de la bancada y de las que tenían conocimiento en la dirección de ERC desde 2020, incluían gritos y reprimendas públicas hasta a cuatro diputadas y personal técnico, descalificaciones y menosprecio profesional (especialmente en el marco de la tramitación de la ley Trans) y faltas de respeto reiteradas en reuniones de trabajo. Dantas, de origen brasileño, optó por romper su silencio al considerar que el partido había mirado para otro lado, si bien nunca presentó una denuncia formal por los canales internos.






