El técnico del Real Madrid cree que es una oportunidad de “marcar un antes y un después” y dice que está “orgulloso” de la reacción de su equipo: “Luchan todos juntos”

El ataque racista que Vinicius denunció el martes durante el partido contra el Benfica en Lisboa sigue removiendo a todo el mundo del fútbol. Salvo al propio Benfica y a José Mourinho, que después de criticar la celebración del brasileño y poner en duda su queja, este viernes volvió a hablar del incidente en la televisión oficial de su club. Pero para referirse al efecto en su propio equipo: “No ha sido fácil gestionar emocionalmente lo ocurrido y lo que sigue ocurriendo”, dijo.

Lo que sigue ocurriendo son las incesantes críticas a Prestianni y a quienes, como el técnico portugués, pusieron más el foco en Vinicius que en el insulto que denunció. Por ahí no pasó Álvaro Arbeloa: “No podemos poner a la víctima como provocador. No lo vamos a permitir”, dijo este viernes por la tarde en una rueda de prensa en Valdebebas antes de viajar a Pamplona para jugar este sábado contra Osasuna (18.30, Dazn). “Vini ha estado triste, como hemos estado todos. Y sobre todo, muy indignado. Es un acto racista que no queremos que vuelva a ocurrir nunca más. No tiene cabida ni en nuestro deporte ni en la sociedad”, dijo. “Tenemos una oportunidad muy buena para marcar un antes y un después en el mundo del futbol”.