Cuatro empresas chinas preparan su debut bursátil mientras Tesla deja de fabricar coches para centrarse en los androides. En 2025 se instalaron 15.000 unidades en todo el mundo
“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Naves de ataque en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”, asegura el replicante Roy Batty justo antes de desaparecer. Con algo menos de poesía que la película Blade Runner, pero con mucho más poderío, China mostró este lunes en la Gala de la Fiesta de la Primavera sus avances tecnológicos. Un despliegue de robots humanoides hiperrealistas con el que el gobierno ha querido dejar patente su poder en esta industria frente a Estados Unidos y alzar la voz sobre el potencial de la inteligencia artificial física en un momento en el que la IA generativa, las inversiones de las grandes tecnológicas y su impacto en los mercados centran el sentimiento inversor.
Barclays calcula que el valor de mercado de esta industria alcanzará un billón de dólares en 2035 sumando los robots humanoides, los vehículos autónomos, la automatización industrial y los drones. Aunque reconoce que los coches autónomos son los adalides de su expansión, cifra en hasta 200.000 millones de dólares el valor potencial del segmento de los robots humanoides, desde los 3.000 millones actuales.








