La derecha se divide y niega su apoyo al nuevo mandatario, quien nada más llegar al cargo aseguró que las etiquetas ideológicas “quedaron en el siglo XVIII”
La elección este miércoles de José María Balcázar como nuevo presidente del Perú no puede explicarse únicamente como una victoria de la izquierda sobre la derecha, aunque esa haya sido la primera lectura. Lo ocurrido en el Congreso vuelve a instalar una tesis cada vez más extendid...
a en la política peruana: las ideologías pesan menos que los acuerdos de conveniencia y los cálculos de supervivencia parlamentaria.
Las dos principales fuerzas de derecha en el Parlamento —Fuerza Popular y Renovación Popular— han quedado enfrentadas tras el triunfo del abogado de 83 años, quien devuelve a Perú Libre —el partido marxista que llevó a Pedro Castillo a Palacio— a la conducción del Ejecutivo. Fuerza Popular representa el legado político de Alberto Fujimori; Renovación Popular es el partido ultraconservador liderado por el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, hoy favorito en las encuestas para las elecciones del 12 de abril.
Renovación Popular respaldó desde el inicio la candidatura de María del Carmen Alva, de Acción Popular. Fuerza Popular, en cambio, oficializó su apoyo apenas minutos antes del pleno extraordinario. Ese respaldo, sin embargo, ha sido puesto en duda tras conocerse los resultados: la izquierda, por sí sola, no tenía los votos suficientes para asegurar el triunfo de Balcázar. Además, llegó dividida. El congresista Edgar Reymundo, quien también aspiraba a suceder a José Jerí, retiró su candidatura al advertir que no contaba con respaldo suficiente.














