Una operación mundial de la Organización Mundial de Aduanas prioriza por primera vez los residuos de tejidos
Italia ha asestado un golpe importante al tráfico de residuos ilegales, sobre todo de desechos textiles. En el marco de la operación internacional JCO Demeter XI, impulsada por la Organización Mundial de Aduanas (OMA), se interceptaron un total de 1.176 toneladas de residuos textiles en 25 países, de las cuales más de 900 toneladas correspondieron a Italia. En el país transalpino, la Guardia de Finanza incautó principalmente tejidos que se intentaban exportar de forma fraudulenta como ropa de segunda mano hacia Asia y África. De las 1.030 toneladas interceptadas en Italia, aproximadamente 905 toneladas eran desechos textiles clasificados falsamente como ropa usada.
La mercancía viajaba con un rumbo conocido tanto por las autoridades como por quienes operan en este negocio ilícito: Tailandia, Pakistán y Túnez, convertidos desde hace años en destinos habituales de la ropa usada y de los residuos textiles que Europa y América del Norte eliminan de sus circuitos de consumo.
Los agentes italianos localizaron la mayor parte de los cargamentos irregulares en enclaves estratégicos para el comercio exterior, como los puertos de Génova, Livorno y Venecia, puertas de salida habituales de estas mercancías. También registraron expediciones procedentes de grandes polos de la industria textil, entre ellos Prato y Milán.







