El presidente llama en la India a desarrollar una IA que no rompa las democracias y alerta del riesgo de destrucción de empleos
El Gobierno está decidido a tratar de convertir España en un lugar puntero en inteligencia artificial, y hay muchos proyectos privados y dinero público invertido en desarrollarla, pero a la vez en el Ejecutivo hay mucha preocupación por la posibilidad de que esta tecnología escape al control humano y acabe sirviendo solo para que unos pocos acumulen grandes fortunas mientras destruye millones de empleos y ayuda a la desinformación y el odio que desgasta a las democracias occidentales. Pedro Sánchez ha llevado esta doble visión, a la vez positiva y negativa, a la cumbre sobre inteligencia artificial en Nueva Delhi, la capital de la India, con dos mensajes claros: por un lado, apoyo público total al desarrollo de esta tecnología; por otro, alertar de sus riesgos para pedir cambios regulatorios y un marco de control en el seno de la ONU.
“La inteligencia artificial está ofreciendo a la humanidad un poder sin precedentes. Expande el conocimiento, dispara la productividad y aumenta el bienestar. España quiere estar en primera línea de esta transformación. No solo usando esta tecnología, también diseñándola. España está sexta en el ránking mundial de uso de la IA. La iniciativa liderada por Telefónica para desarrollar una de las gigafactorias de IA europeas en España ilustra nuestra capacidad y ambición”, arrancó el presidente en su discurso en la cumbre para dejar claro que España no está en contra de la IA desarrollada “para el bien”.







