La nueva novela del autor, ‘Objetos perdidos’, con prosa golpeadora y tono desesperanzado, trata sobre gente que se pierde y busca cosas en la crueldad de los bajos fondos urbanos

El 29 de octubre de 2022 un jugador de rugby y celebridad mediática británica, Levi Davis, de 24 años, desapareció en Barcelona sin dejar rastro. Fue visto por última vez en The Old Irish Pub, un bar irlandés en la parte baja de las Ramblas, cerca del puerto, lugar donde luego se encontró su documentación. Se sospechó ...

que se había ahogado, aunque el rastreo en los fondos marinos fue infructuoso. Su desaparición sigue envuelta en el misterio.

El escritor Carlos Zanón (Barcelona, 59 años) está ahora sentado en The Old Irish Pub ante una pinta de cerveza y una ración de nachos. Alrededor, entre la madera oscura y bajo la bola de espejos, se arremolinan jóvenes turistas guiris, tomando más cervezas, mirando el verde del fútbol en las pantallas, escuchando al músico que berrea grandes éxitos del rock desde el fondo del local. Tomando como partida el caso de Levi Davis —que, quién sabe, quizás ocupó durante su última noche esta misma mesa—, Zanón ha escrito su nueva novela, Objetos perdidos (Salamandra), sobre gente que se pierde, gente que está perdida y gente que busca y que se busca, y que, solo a veces, se encuentra.