Evitar una nueva prórroga presupuestaria es ahora más urgente que el frentismo
Los datos del último Sondeo de Opinión del Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) armaron un cierto revuelo: resulta que casi dos tercios de los entrevistados están de acuerdo con “limitar” la entrada de inmigrantes a Cataluña. En realidad, los recelos de los catalanes con la inmigración vienen de lejos; lo que es noticia...
ble es que estos recelos afloran de nuevo en un momento en el que la inmigración –el deseo de frenarla– se ha convertido en el argumento electoral favorito de la ultraderecha en toda Europa. Y Cataluña no está al margen de este fenómeno.
El pasado 21 de diciembre Vox acudió a las elecciones autonómicas de Extremadura con un programa de rechazo a las políticas de “inmigración masiva” del PSOE (y el PP); el electorado extremeño premió al partido de Abascal con el 16,9% de los votos, el doble que la vez anterior. Este mes de febrero Vox concurrió a las elecciones autonómicas de Aragón con un programa copiado -y- pegado del extremeño; esta vez el premio electoral alcanzó el 17,9% de los votos, casi siete puntos más que en las anteriores elecciones. Aunque en Cataluña no hay elecciones autonómicas en el horizonte inmediato (siempre que el gobierno de Salvador Illa resista a las múltiples inclemencias), los sondeos dibujan un panorama incluso más favorable para la ultraderecha. El último barómetro del Centre de Estudis d’Opinió de la Generalitat pronostica a Vox “solo” un 9-11% de los votos; la novedad es que augura un 11-14% para Aliança Catalana, con lo cual la suma de las ultraderechas pondría Cataluña claramente a la cabeza de las comunidades autónomas con más votos para los partidos antiinmigración. (Cataluña iría incluso por delante de España en su conjunto, donde según el barómetro del CIS dado a conocer anteayer VOX obtendría el 18,9% de los votos en las próximas legislativas.)







