Las dos menores, de 16 y 17 años, abandonaron el lugar media hora antes de la tragedia, que fue accidental según los Mossos
Dos jóvenes, también menores de edad, de 16 y 17 años, pasaron la tarde en el trastero incendiado de Manlleu (Barcelona) con el grupo de chicos que murieron asfixiados a causa de un incendio. Las dos adolescentes contaron a sus allegados que ellas también estuvieron la tarde del lunes en el pequeño habitáculo, en la azotea del bloque de pisos de la calle Manlleu, donde se desató la tragedia. Ambas se fueron media hora antes de la tragedia, según fuentes de su entorno, y se enteraron ya cerca de la medianoche de que sus amigos habían fallecido a causa del fuego.
Las chicas contaron que siempre se reunían en el mismo trastero, donde pasaban el rato. Era un lugar habitual de quedada del grupo, según explicó uno de los vecinos, que justo vive delante y explicó a este diario que también entraban y salían otras personas, que además pernoctaban allí esporádicamente. El lunes, las dos jóvenes acudieron al trastero pasadas las cinco de la tarde, y allí se encontraron con sus amigos.
En el lugar todavía se apercibían ayer los restos de lo que había en el trastero: dos colchones, una silla de plástico, y tirada en el suelo, una botella de un gas llamado CDL Sixth Wave. El suelo estaba negro, manchado de hollín y cenizas, pero en las paredes no había señales claras de llama viva. En la entrada, se apreciaba todavía una segunda botella de gas, que también seguía en perfectas condiciones. Los Mossos descartan que el consumo de ese gas esté relacionado con las causas del incendio, que consideran accidental.







