Los Mossos sospechan que el fuego pudo iniciarse por un cigarro o una colilla mal apagada

El bombero intenta volver sobre sus pasos. Quiere aclarar qué ocurrió en los últimos instantes de vida de Mohamed Z., Adam B., Amine A., Mohamed M. y Mustapha B., los cinco jóvenes de entre 14 y 17 años que murieron la noche del lunes en Manlleu. ¿Por qué no pudieron escapar de las llamas a tiempo si el resto de habitantes del edificio salieron prácticamente ...

ilesos? La respuesta es clara: el colchón que se incendió en uno de los trasteros en los que pasaban las horas convirtió el lugar en una ratonera. Estrecho, laberíntico, sin luz, sin agua y sin ventilación, el pequeño espacio se llenó de humo negro en segundos y les atrapó. Los cinco jóvenes murieron asfixiados, según explican fuentes policiales. “Hasta que los encontramos, yo creía que no había víctimas mortales”, lamenta un especialista que intervino en el rescate.

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