Rubio visita en Budapest al nacionalpopulista húngaro Viktor Orbán, que se enfrenta a elecciones en abril. “Su éxito es nuestro éxito”, asegura
La Administración de Donald Trump sigue su ofensiva contra la Unión Europea y el proyecto comunitario. Estados Unidos avanza para apuntalar a sus alfiles en la UE, los gobiernos y partidos populistas y euroescépticos que quieren dinamitar el proyecto comunitario desde dentro y que Washington considera “patriotas”. La visita del secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, e...
ste domingo y lunes a Eslovaquia y a Hungría, donde ha mostrado su apoyo al nacionalpopulista Viktor Orbán para las elecciones de abril, muestra que Washington pone en práctica su doctrina de apoyar a las fuerzas más reaccionarias del club comunitario. Trump cultiva así sus intereses, busca estrechar aún más los lazos con los populistas europeos y trata de minar la UE.
Dos días después de defender en la Conferencia de Seguridad de Múnich, templo de atlantismo, que Europa se enfrenta a un “borrado de la civilización” a menos que encuentre la manera de controlar sus fronteras, Rubio ha remarcado su apoyo a Orbán, uno de los líderes europeos con un discurso antiinmigración más duro. El primer ministro húngaro, considerado un submarino del Kremlin en la UE, es una de las figuras más cercanas del universo MAGA (Make America Great Again) en la Unión, donde encarna un ideario iliberal.















