El 14 de febrero es una fecha delicada para quienes tienen una relación complicada con sus exparejas. Una serie de zoológicos proponen una simbólica metamorfosis kafkiana repleta de humor negro para saciar la sed de venganza
“Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Ese fue el mensaje con el que Bad Bunny cerró su actuación en la Super Bowl, una frase que conviene recordar cuando llega el día del año en el que se celebra el amor. San Valentín es un recordatorio para quienes están solteros de que Cupido no ha tenido puntería. En algunos casos emergen sentimientos de exclusión y un malestar que se acrecienta ante la comparación social que se ve magnificada por las muestras de amor que ese día llenan las redes sociales.
Conscientes de que muchas personas lo pasan mal el Día de los enamorados, los zoológicos de Brookfield, Bronx y San Antonio ponen en marcha cada año su evento de recaudación de fondos Cry me a cockroach (Llora una Cucaracha) el Día de San Valentín. Se trata de una iniciativa que permite a los participantes poner el nombre de sus ex parejas a una cucaracha, rata o verdura que después serán el alimento de uno de los animales residentes del zoológico. “Diseñado para mayores de 18 años, este evento de recaudación de fondos te invita a convertir lo que sientas en San Valentín en algo increíblemente significativo.






