Diversos actos de homenaje recuerdan al presidente del Constitucional en el 30 aniversario de su asesinato por ETA
Esta semana está marcada por el 30º aniversario del asesinato de Francisco Tomás y Valiente, cometido por ETA el 14 de febrero de 1996. Este jueves fue objeto de homenaje en el Tribunal Constitucional, del que fue presidente entre 1986 y 1992. El más importante de estos actos tuvo lugar este viernes, presidido por los Reyes en la Universidad Autónoma, de la que Tomás y Valiente era catedrático de Historia del Derecho. El conocimiento que Paco Tomás —como se le llamaba cordialmente en el órgano de garantías— tenía de esta materia era ingente, y siempre puesto al servicio de las soluciones jurídicas más razonables, de la recta interpretación de las normas. Su preocupación fue garantizar el buen sentido y el equilibrio en las resoluciones del tribunal, en sus debates y en su proyección exterior.
Tuve el privilegio de tratarle muy de cerca, con periódicas entrevistas y visitas a su despacho, en las que se pronunciaba siempre con tacto y claridad. Le inquietaban los indicios de desapego hacia las instituciones y apelaba con frecuencia al deber de los dirigentes políticos de actuar con plena responsabilidad para mantener el prestigio del sistema constitucional. Fueron tiempos, los de aquel sexenio, de abundante conflictividad en materia territorial. Hubo cientos de recursos de inconstitucionalidad y conflictos de competencias, incluso después de haberse salvado el escollo de la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), por sentencia de 1983, un año y medio después del intento de golpe de Estado del 23-F.






