La oficina presupuestaria advierte de que el déficit público previsto para la próxima década escalará al mayor nivel en 50 años
La economía de Estados Unidos está surfeando con éxito los vaivenes de la política económica de la Administración de Donald Trump, pero acumula desequilibrios que empiezan a ser preocupantes: la evolución del déficit y la deuda pública inquietan a economistas y legisladores. “Nuestras proyecciones presupuestarias siguen indicando que la trayectoria fiscal no es sostenible”, ha sintetizado este miércoles Phillip Swagel, director de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, en sus siglas en inglés). Este organismo independiente realiza periódicamente análisis y proyecciones sobre los gastos e ingresos públicos del país. Y acaba de presentar el informe de perspectivas fiscales y económicas para la próxima década.
“Entre 2026 y 2036, los grandes y crecientes déficits públicos provocarán un aumento de la deuda”, augura el organismo en el documento. “La deuda federal en manos del público sube del 101% del PIB este año al 120% en 2036, superando su anterior máximo del 106% del PIB en 1946″, al poco del fin de la Segunda Guerra Mundial, añade.
Estados Unidos tiene un problema de sostenibilidad fiscal. La CBO calcula que el déficit público del Gobierno federal ascenderá este año hasta los 1,9 billones de dólares, una cantidad que equivale al 5,8% del PIB. España por ejemplo cerró el año pasado con un déficit del entorno del 3% del PIB. Y Francia, señalada como uno de los países europeos con más riesgo fiscal, registró un déficit de cerca del 5,6%.







