La norma impone la figura del interventor y da a la Junta control sobre la contratación laboral, medidas que han causado malestar cuando la financiación no se ha resuelto
El Parlamento de Andalucía ha aprobado este miércoles la Ley Universitaria para Andalucía -conocida como LUPA-, una norma que desde que comenzó su tramitación en 2024 ha contado con la desconfianza, primero, y el rechazo actual de los rectores de las universidades públicas, de los sindicatos y del alumnado que critican que la norma supone una “injerencia” en la autonomía universitaria y advierten de que bordea la inconstitucionalidad. La ley, que ha salido adelante únicamente con el voto del PP (que tiene mayoría absoluta), suma un hito en el desencuentro de las universidades públicas con el Gobierno de Juan Manuel Moreno, muy enquistado por el
7/la-financiacion-universitaria-reabre-el-enfrentamiento-entre-las-universidades-publicas-andaluzas-y-la-junta.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/educacion/2025-12-17/la-financiacion-universitaria-reabre-el-enfrentamiento-entre-las-universidades-publicas-andaluzas-y-la-junta.html" data-link-track-dtm="">incumplimiento de la administración en materia de financiación.






