El partido ultra ha conseguido en las localidades visitadas por su líder entre 0,5 y 3,5 puntos por encima de la media provincial

El pasado 1 de febrero Santiago Abascal subió un vídeo a las redes sociales en el que se le veía pasear por las montañas del Pirineo de Huesca, cubiertas de nieve, acompañado por el alcalde de Fanlo, Horacio Palacio, del Partido Aragonés Regionalista (PAR). Durante casi diez minutos, ambos tratan de identificar los árboles que encuentran en su camino, reconocer a los pájaros por su canto e incluso adivinar la presencia de zorros por el olor penetrante de sus orines. No se sabe a qué partido votó Horacio el pasado domingo, pero sí que el PAR solo obtuvo una papeleta en un ayuntamiento en el que tiene cuatro concejales, mientras que Vox, que en las anteriores autonómicas obtuvo solo dos votos, logró ahora 19 y se convirtió en la fuerza más votada del municipio, con el 36,5% de los sufragios.

En pueblos como Fanlo, de un centenar de habitantes, la visita de un político nacional como Santiago Abascal, a quien solo han visto en televisión, despierta la misma expectación que la de una estrella de rock. Los vecinos salen de casa para verlo y los jóvenes se hacen selfis con él y le piden autógrafos de recuerdo.