Ese mercado emisor representa el 50% de las llegadas de turistas extranjeros a la isla. La aerolínea canadiense prevé repatriar a 21.000 ciudadanos en las próximas semanas
La industria turística en Cuba se tambalea. La alerta que envió la Administración Trump en la madrugada del domingo sobre la escasez de combustible para que los aviones reposten en los diez principales aeropuertos de Cuba hizo que las grandes aerolíneas que operan con la isla readaptaran sus escalas, como es el caso de las españolas Iberia y Air Europa. Ambas decidieron el lunes por la tarde empezar a hacer una parada técnica en Santo Domingo (República Dominicana) para repostar y así esquivar ese problema de suministro. Incluso la aerolínea de IAG ofreció tres posibilidades a los clientes con billetes ya emitidos: cambiarlos de fecha, sustituirlos por un bono u obtener la devolución en el medio de pago con el que se abonaron.
Pero el gran seísmo para el turismo en Cuba ha llegado durante esta misma madrugada, con el anuncio de Air Canada, la aerolínea más grande del país norteamericano, de la suspensión de todos sus vuelos hasta el 1 de mayo y la organización de un operativo para repatriar a cerca de 3.000 clientes que permanecen en Cuba y necesitan regresar a su país. Fuentes empresariales consultadas por este periódico elevaban esa cifra a 21.000 personas entre turistas y residentes. “Es más del 50% del turismo que hay en la isla ahora mismo. Es la hecatombe total”, apuntan.















