El cantante puertorriqueño despierta pasiones con su reivindicación latinoamericana en la Super Bowl

Los viajes en coche pueden convertirse en una tortura si se apodera del mando de Spotify una sola persona. Más aún si ese ser humano tiene cuatro años. Por eso, cuando un domingo por la noche un Seat Arona sale de Girona rumbo a Barcelona solo rige una norma: canciones por turnos. Así se pasa de El Pot Petit a

">Public Enemy, surfeando por Rosalía hasta acabar en Bad Bunny. “¿Esto os gusta?”, se pregunta el conductor. Por suerte, ya es de noche y no ve bien la cara de desaprobación de sus acompañantes.

Y es que lo primero que muchos han hecho este lunes, con las legañas todavía pegadas, ha sido buscar el vídeo de la performance del puertorriqueño en el descanso de la Super Bowl; 13 minutos que empezaron con una declaración de intenciones: “Qué rico es ser latino”. Después de verlo, el día comienza con mecha. Es casi imposible quitarse NuevaYol de la cabeza, hasta el punto de que quienes salen a correr cuando aún es de noche, empujados por una fuerza interior irresistible, cambian el matinal radiofónico de las elecciones en Aragón por los ritmos de “por la mañana café, por la tarde ron…”. Las bambas echan fuego. “¿Quién va al concierto de Bad Bunny?”, preguntan algunos en los grupos de WhatsApp, que ya no hablan de otra cosa. “Me esfuerzo en no bailar”, confiesan.