La autora argentina explora en sus relatos cómo la enfermedad, la edad y el dolor atraviesan y transforman la vida

“Cuando estás metida adentro, el dolor es todo, te rodea, te incluye, es como una gran bola roja de la que quisieras escapar y no hay salida. Es el infierno”, escribe Ana María Shua (Buenos Aires, 74 años) en Un canto a la vida, el texto que abre El cuerpo roto. En los 12 relatos del libro a...

honda en la enfermedad, la pérdida, las transformaciones de cuerpo y mente con la edad, y su efecto en la existencia, de uno mismo y de los demás. “Lo que hizo la medicina moderna no es prolongar la vida, es prolongar la vejez, que ahora dura muchos años. Mientras uno es joven tiene su cuerpo, pero cuando empieza a tener una cierta cantidad de años, carga con su cuerpo”, asegura.

El primer y el último relato parten de su experiencia directa, pero en muchos hay detalles personales, como en Los Gaspáridos, que narra cómo vive un grupo de WhatsApp la enfermedad de un amigo, del ánimo inicial al estupor cuando se prolonga. Cosas tan cotidianas que despiertan muchas conversaciones. “La gente se puede pasar horas hablando de enfermedades”, sostiene Shua, “a mí el primer libro que trataba del tema de la enfermedad y me impresionó fue Mujercitas, de Louisa May Alcott, que leí de muy pequeña, en el que Beth enferma y muere”.