El petroglifo, uno de los más tempranos que se conocen de su tipo, muestra una aterradora escena de dominio de los antiguos egipcios en la zona y de sometimiento de sus habitantes

En un valle a pocos kilómetros del antiguo yacimiento minero egipcio de Serabit el-Jadim en el suroeste de la península del Sinaí, famoso por su austero templo dedicado a la diosa Hathor, la Dama de la Turquesa, el arqueólogo Mustafa Nour El-Din halló recientemente un peculiar motivo de arte rupestre de hace unos 5.000 años. Tallado en una roca lisa, el petroglifo, uno de los más tempranos que se conocen de su tipo, muestra una escena espeluznante de dominio sobre el Sinaí y del sometimiento de sus habitantes, lo que arroja nueva luz sobre la expansión de los antiguos egipcios fuera del valle del Nilo

a-los-restos-de-un-enigmatico-barco-del-antiguo-egipto.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2025-12-10/hallados-en-el-puerto-sumergido-de-alejandria-los-restos-de-un-enigmatico-barco-del-antiguo-egipto.html" data-link-track-dtm="">en los albores de la historia de los faraones.

El motivo central del grabado consta de un hombre caminando, ataviado con un taparrabos y sin tocado, que se muestra en una poste triunfal, alzando los brazos frente a la figura de otro hombre arrodillado, con los brazos atados a la espalda y una flecha clavada en el pecho. Por detrás se aprecia una embarcación, con un mástil y sin vela, en una imagen habitual en otras muestras de arte rupestre de la época protodinástica y dinástica temprana del antiguo Egipto, que representaban al gobernante y la conquista de un territorio al servicio del estado faraónico emergente. La obra está coronada con una inscripción jeroglífica parcialmente borrada.