Vivimos tiempos extraños, pero no exactamente locos. Porque la lógica está muy clara, como se está viendo en Aragón
“¿Qué eres, un cantautor?”, le respondió la consejera de Educación, Cultura y Deporte. Ya puestos podría haberle llamado perroflauta directamente y aquel profesor lo habría comprendido a la primera. Porque, de entrada, no parecía tan evidente que en la patria de José Antonio Labordeta la palabra “cantautor” pudiera emplearse como una forma despectiva para describir ideológicamente a la persona con la que estás hablando. ...
Una hermosa mañana, a mediados del pasado septiembre, la consejera Tomasa Hernández Martín visitó aquel instituto de Zaragoza. Allí han empezado a desarrollar una experiencia piloto que en principio va a replicarse en otros centros de la región: el Bachillerato de Investigación y Excelencia. Era normal que quisiera conocer el BIE de primera mano y, como todos, hacerse una fotografía y colar palabras gastadas sobre una pedagogía que favorezca “una mentalidad analítica, rigurosa, ordenada y crítica”. Estuvo en el aula donde 14 estudiantes que sacaron muy buenas notas en la ESO cursan una asignatura para aprender a investigar en ciencias. Ese es el cambio. Es una fórmula que ha diseñado el equipo docente del centro y que está asociado con la Universidad de Zaragoza porque hay visitas a laboratorios y porque un profesor del campus dirigirá su trabajo de investigación en segundo. Ese día un alumno le preguntó a la consejera si estaba garantizada la continuidad del BEI, que así se denomina este bachillerato, y su respuesta no fue clara. Después el profesor le dijo que había tenido una oportunidad para poner en valor la innovación en la escuela pública. Y fue entonces cuando Hernández Martín, incómoda, se lo dijo: “¿Qué eres, un cantautor?”. Todo pasa, pero no todo queda. Porque lo cierto, como cantó aquel otro, es que los tiempos están cambiando.






