El presidente estadounidense habla de “cancelar” o “nacionalizar” unos comicios que se perfilan favorables a los demócratas. Como en 2020, ya insinúa sin pruebas que serán fraudulentos

El fútbol, dice el chascarrillo, es un juego donde compiten 11 contra 11 y siempre gana Alemania. Las elecciones en Estados Unidos, cree el presidente Donald Trump, son una carrera donde compiten dos partidos y siempre se impone él. No es un chascarrillo....

Una serie de declaraciones de Trump, cada vez más incendiarias, y de órdenes y actos de su Gobierno ha desatado el temor de que el presidente estadounidense pretenda interferir en las elecciones de medio mandato del próximo noviembre de modo tan descarnado, o probablemente más, que cuando lo intentó sin éxito en las presidenciales de 2020.

Las encuestas apuntan a un descenso en su popularidad, arrastrado por dos de los asuntos que le auparon a la Casa Blanca en 2024: la inmigración y la economía. Una mayoría de votantes, siete de cada diez según una encuesta del Centro Pew publicada esta semana, considera que la economía va por mal camino. El índice de aprobación presidencial está en el 41%, menos que el 47% de hace un año, según los datos recabados por la consultora Cook Political Report.