Manuel Bautista, acusado de acoso por una exconcejala, pactó un acuerdo de gobierno con la formación de ultraderecha en las elecciones de 2023. Hace dos semanas, la alianza saltó por los aires
Móstoles es un caramelo para Isabel Díaz Ayuso. Es la segunda ciudad más poblada de la región, con 214.000 habitantes, y una de sus más celebradas conquistas tras las elecciones de 2023, en las que el PP de la Comunidad de Madrid se marcó el objetivo de recuperar aquellas localidades que la izquierda le había arrebatado, con Móstoles como premio ...
gordo. Lo consiguió en este y en varios municipios clave más, pero con una nota al pie: el Partido Popular tendría que gobernar con Vox. Así, Manuel Bautista, un hombre sin trayectoria política de renombre en la ciudad y muy próximo al núcleo duro de la presidenta autonómica, se convirtió en alcalde de la mano de la formación de Santiago Abascal, con un pacto que se advirtió fuerte durante los tres primeros años de legislatura. Ahora, tras las acusaciones de acoso sexual y laboral por parte del regidor a una edil mostoleña, reveladas por este periódico y que el partido encubrió, la agrupación de ultraderecha pide a Bautista que dimita y considera “inaudito” que no lo haya hecho ya. Esta dureza pudiera extrañar, al tratarse de un compañero en el ejecutivo municipal, pero 15 días antes de que se hicieran públicas las acusaciones, el pacto entre Vox y PP saltaba por los aires después de semanas de fricción constante.







