El presidente Díaz-Canel reconoce que la isla atraviesa una crisis económica y energética “compleja”, para lo que aplicará ajustes y racionamiento como el impuesto tras el colapso de la Unión Soviética
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha admitido este jueves que la “asfixia económica de la principal potencia del mundo” pasa factura a la ya grave situación de la isla, por lo que anunció la implementación la próxima semana de un un plan “multisectorial de contingencia” ―recortes― inspirado en los que se aplicaron durante el llamado Período Especial para enfrentar la escasez de combustible, que genera constantes apagones y mantiene casi paralizada la economía cubana. “La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento de las medidas coercitivas es tal que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, afirmó el mandatario.
Díaz-Canel informó sobre las nuevas medidas durante una conferencia de prensa ante medios de prensa nacionales e internacionales para abordar la crítica situación en Cuba, agravada por las presiones de Washington que “afectan el transporte público, los hospitales, las escuelas, la economía y el turismo”, enumeró el presidente. “¿Cómo cultivamos nuestra tierra? ¿Cómo nos desplazamos? ¿Cómo mantenemos a nuestros hijos en clase sin combustible? Vamos a tomar medidas que, si bien no son permanentes, requerirán esfuerzo. ¿Qué más podemos hacer? ¿Vamos a rendirnos? Hay tanto que defender", advirtió.












