La producción convence al ‘paddock’ del Mundial de motociclismo y logra buenos números en la cartelera española en otro esfuerzo que busca impulsar la popularidad del campeonato
Hasta 2015, el productor y guionista Jordi Gasull, con cuatro Goya y tres Gaudí por películas como Tadeo Jones y Atrapa la Bandera, no tenía ni la más remota idea de qué ocurría dentro y fuera de las pistas en MotoGP. A través del boca a boca, le llegó el potencial de la historia de Jorge Lorenzo, que ese año levantaría su quinto Mundial de motociclismo, el tercero en la categoría reina. Y este periodista de L’Hospitalet de Llobregat reconvertido a cineasta llevó a Dorna, promotora del certamen, una propuesta para rodar un docum...
ental centrado en su figura. “Mira, nosotros ya hacemos buenos documentales, pero tú haces buenas películas, ¿por qué no nos traes algo tipo Días de Trueno pero inspirado en el universo de las motos?”, le propusieron desde las oficinas del campeonato.
“Empecé a investigar y me enganché. Las motos, las carreras, son pura emoción y adrenalina. Y estos chavales se juegan literalmente la vida”, explica el creador de Ídolos, la primera ficción ambientada en el paddock de MotoGP, que sigue la sinuosa y compleja trayectoria de una gran promesa desde los ambientes formativos hasta su debut en la cumbre de la especialidad. Gestar la película, dirigida por el británico Mat Whitecross y protagonizada por Óscar Casas, Ana Mena y Claudio Santamaria, no fue fácil entre el baile de productoras, la llegada de la pandemia y, finalmente, un último día de rodaje cancelado y aplazado por la dana que dejó impracticable el Circuit Ricardo Tormo de Cheste a finales de 2024.






