La automovilística de capital chino asegura que llegará al mercado luso en primavera, donde contará con diez puntos de venta al terminar este año
El fabricante de coches Ebro, que volvió a la vida de la mano del grupo automovilístico chino Chery, comienza su expansión internacional fuera de España. La marca ensamblada en la antigua planta de Nissan Barcelona ha anunciado este martes del acuerdo alcanzado con el grupo de distribución MCoutinho, para vender los coches de su firma en Portugal a partir de primavera. El objetivo es que al finalizar el año, la marca cuente con diez puntos de venta en un mercado en el que el año pasado se matricularon más de 225.000 turismos —es muy inferior a España, donde se vendieron casi 1,15 millones de unidades en 2025—. También este año, la empresa tiene previsto llegar a otros mercados europeos pequeños, como Bulgaria, Eslovenia y Croacia.
MCoutinho se encargará de la importación, venta, posventa y servicios integrales de la marca en el país vecino, donde Ebro venderá toda su gama: el EBRO s400, el s700, el s800 y el recientemente presentado s900. “Hoy damos un paso estratégico en la internacionalización de la compañía de la mano de un socio de primer nivel en el sector, con amplia experiencia e implantación en Portugal, que nos va a permitir tener presencia en toda la Península Ibérica. Esta asociación es una satisfacción y un motivo de confianza para Ebro, que ve cumplido un objetivo clave en nuestra estrategia de negocio”, ha dicho el presidente de Ebro EV Motors, Rafael Ruiz, en un comunicado conjunto con MCountinho. Con este acuerdo, Ebro estima que al terminar 2026 tendrá más de 130 puntos de venta en toda la península.









