Ante el silencio oficial sobre la destitución del general de mayor rango, analistas y sinólogos buscan claves e indicios para interpretar la “gran tormenta política”

Cuando hace poco más de una semana una escueta nota de la agencia oficial Xinhua anunció la caída en desgracia de Zhang Youxia, el general de mayor rango de China, lo único que quedó claro es una cosa: nadie, más allá del círculo íntimo del presidente, Xi Jinping, (o quizá ni eso) sabía por qué. Zhang fue puesto bajo investigación junto a Liu Zhenli, otro de los máximos mandos castrenses, por presuntas “graves violaciones de la disciplina y la ley”, decía el comunicado, que no daba ninguna pista más.

Los hechos bajo investigación no han sido difundidos; en China, el asunto no se debate en las tertulias de televisión, y las redes sociales, separadas del resto del mundo por el gran cortafuegos de internet, han enmudecido: lo de siempre.

Fuera, en cambio, se activó enseguida una maquinaria paralela para descifrar, con las pocas señales existentes, lo ocurrido. Algunos llaman con gracia a este ejercicio, habitual entre quienes siguen la opaca política china, “leer las hojas de té”: una suerte de arte adivinatorio, a cargo de un ejército de sinólogos, académicos y analistas de inteligencia, similar a los kremlinólogos que escrutaban antaño la Unión Soviética, pero dedicados en este caso a descodificar los movimientos del Partido Comunista Chino y su brazo armado, el Ejército Popular de Liberación (EPL, el Ejército chino). Un poco como quien mira los posos que quedan en el fondo del vaso y trata de ver el futuro.