Hay que desarrollar el artículo 129.2 de la Constitución, que permite que las personas que trabajan en las empresas participen en sus procesos de decisión

Hace casi cincuenta años, la transformación democrática de España inspiró al mundo: al emerger de la larga sombra de la dictadura franquista, el país redactó una nueva Constitución que prometía reconstruir su sociedad sobre los cimientos de la libertad y la igualdad de derechos. Sin embargo, durante cinco décadas, una pieza crítica de esa arquitectura democrática ha permanecido inacabada. Si bien los españoles ganaron el derecho a elegir a sus líderes en las urnas, han seguido sujetos a una autocracia obsoleta en su lugar de trabajo, al igual que la mayoría de las personas en el mundo....

He presidido una Comisión Internacional de Expertos y Expertas convocada por el Ministerio español de Trabajo, compuesta por colegas de instituciones académicas españolas e internacionales (Oxford, Harvard, la London School of Economics el European University Institute, entre otras). El 2 de febrero, nuestra comisión ha presentado un estudio exhaustivo sobre el artículo 129.2 de la Constitución Española, una cláusula casi olvidada que mandata la participación de las personas que trabajan en las decisiones y en la propiedad de las empresas. La conclusión del estudio es sencilla, y a la vez urgente: la gobernanza corporativa que define nuestra economía moderna no solo está desactualizada, sino que está impulsando nuestras crisis planetarias y democráticas actuales. Para salvar nuestros sistemas políticos y nuestro medio ambiente, debemos completar la transición democrática democratizando la empresa.