A poco de cumplirse 40 años de la muerte del escritor argentino, se revaloriza su obra oral y un nuevo libro recupera un curso dictado en 1966

En uno de sus últimos escritos, Jorge Luis Borges (1899-1986) imaginó un libro monstruoso, sin principio ni fin, compuesto por un número de páginas “exactamente infinito”. Como en una transitoria evocación de las confusiones entre realidad y ficción que le gustaba alumbrar, sus textos, que desde hace décadas no dejan de publicarse en todo el mundo, parecen remedar a El libro de arena: todavía hoy siguen sumando nuevas páginas.

A las Obras completas que él mismo envió a imprenta se han ido añadiendo, con el paso del tiempo, libros enteros de los que el autor argentino había abjurado, artículos aparecidos en diarios y revistas que nunca había reunido y hasta algunos de sus valiosos manuscritos, entre otros materiales. A poco de cumplirse 40 años de su muerte –en junio próximo–, uno de los filones de los que editores e investigadores continúan extrayendo joyas es su vasta obra oral, en especial sus clases y conferencias. En esa serie se inscribe la reciente publicación del Curso de literatura inglesa y norteamericana (Sudamericana).

El nuevo libro recupera las lecciones que Borges dictó en 1966 en la Universidad Católica de Mar del Plata. Durante cinco meses de aquel año, cada 15 días entre abril y septiembre, el escritor ya ciego recorrió en tren los 400 kilómetros que separan Buenos Aires de la costa marplatense. Un puñado de estudiantes esperaba para escucharlo hablar con devoción erudita de escritores, textos y movimientos literarios recurrentes en su obra. Y también de otros temas más inusuales, con escaso o nulo registro hasta ahora.