El mejor amigo del hombre no lo es por nada: puede percibir las emociones humanas e incluso contagiarse de ellas

La gran mayoría de personas que conviven con un perro afirman que este es capaz de detectar su estado de ánimo e, incluso, actuar en consecuencia. Abundan las historias de perros que acuden a reconfortar a sus dueños cuando estos

html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/estilo-de-vida/2024-10-16/los-perros-tambien-tienen-depresion-o-es-solo-una-cuestion-humana.html" data-link-track-dtm="">lloran o están tristes y, aunque eso se muestra peor en redes sociales, muchos también reconocen que justo el día en el que uno está más estresado, con prisa e irascible, su perro parece también tener el día cruzado.

La ciencia lleva tiempo estudiando esta especie de empatía canina. Un estudio de la Universidad de Eötvös Loránd (Budapest) publicado en 2017 ya hablaba no solo de que los canes detectasen las emociones, sino también de que se produjese cierto contagio emocional. La posible sincronización del estrés es la protagonista de otro estudio de 2021 llevado a cabo por la Universidad de Linköping, en Suecia, y de uno más de la Universidad de Bristol (Reino Unido) que pone el foco en cómo actúan los perros cuando detectan el olor del estrés humano. Recientemente, una investigación publicada en Scientific Reports que comparaba perros con cerdos domésticos mostró la enorme capacidad de los primeros para percibir las emociones humanas y actuar en consecuencia.